Escuchar música solo ayuda a la salud mental

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Buffalo ha revelado que escuchar música en solitario puede ser beneficioso para aquellas personas que tienen una conexión social limitada. La autora principal, Elaine Paravati, destaca que esta práctica puede mejorar el bienestar emocional de los individuos que pasan mucho tiempo solos, ayudando así a prevenir problemas de salud mental como la depresión y el aislamiento. Publicado en la revista «Psychology of Music» el 18 de marzo, el estudio subraya que disfrutar de la música de forma individual actúa como un «impulso social» que puede elevar el estado de ánimo.

El equipo de investigación, que también incluye a Esha Naidu y Shira Gabriel, se concentró en el papel que desempeña la música como sustituto social, en contraste con estudios previos que se enfocaron en experiencias musicales grupales, como conciertos. Esta investigación se centró en cómo disfrutar de las canciones favoritas puede ofrecer un alivio emocional significativo en ausencia de compañía. Los autores argumentan que, dado que los seres humanos son inherentemente sociales, la falta de interacción puede resultar en problemas como ansiedad y baja autoestima, sugiriendo que las personas deberían considerar alternativas menos convencionales para satisfacer sus necesidades de conexión social.

Entre estas alternativas se encuentran las relaciones parasociales, donde los fans sienten un vínculo con celebridades, así como la inmersión en mundos ficticios a través de la música. Paravati explica que escuchar música en solitario permite a las personas sentirse más integradas y menos solas, ya que no solo establecen una conexión con los artistas, sino que también son transportadas a un entorno musical que les recuerda la presencia de otros.

El estudio se llevó a cabo en dos fases. En la primera fase, los investigadores pidieron a los participantes que reflexionaran sobre el uso de sustitutos sociales como ver televisión o escuchar música. Los resultados mostraron que escuchar música, especialmente las canciones preferidas de los participantes, les ayudaba a sentirse menos solos en comparación con escuchar música aleatoria. Paravati comentó que este hallazgo es un paso importante para entender cómo las pequeñas acciones cotidianas pueden contribuir a una vida más saludable y feliz.

En la segunda fase, los investigadores realizaron un experimento en el que los participantes jugaron un juego virtual que simulaba la exclusión social. Los resultados indicaron que aquellos que escucharon su música favorita antes del juego experimentaron un mayor sentido de pertenencia en comparación con el grupo control. Esto sugiere que la música puede mitigar los efectos negativos de la exclusión social.

Las conclusiones del estudio resaltan la importancia de continuar investigando cómo diferentes géneros musicales afectan los sentimientos de las personas y cómo varían las respuestas individuales al utilizar estos sustitutos sociales. En resumen, la investigación sugiere que la música no solo es una forma de entretenimiento, sino también una herramienta valiosa para mejorar el bienestar emocional y social de las personas, especialmente aquellas que se sienten solas o aisladas. Escuchar música en solitario se presenta, por tanto, como una vía prometedora para fomentar la salud mental y la conexión social en un mundo que a menudo puede ser solitario

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