Million Years Ago, no podrá escucharse más.

La reciente controversia sobre la canción «Million Years Ago» de Adele ha tomado un giro inesperado que podría tener un impacto significativo en la industria musical. La discográfica Universal Music ha presentado una solicitud ante un juez brasileño para que reconsidere y revoque la decisión que prohíbe la reproducción de la famosa canción por supuestos motivos de plagio. Esta medida cautelar fue dictada por el Juzgado Mercantil Seis de Río de Janeiro tras una denuncia del compositor brasileño Toninho Geraes, conocido por su tema «Mulheres» de 1995.

Según los abogados de Universal, la causa principal de esta prohibición radica en una «similitud melódica» entre ambas canciones, pero enfatizan que esto no equivale a plagio. Argumentan que muchas canciones comparten elementos similares debido a lo que denominan «clichés musicales» y que la decisión del tribunal es desproporcionada. Además, sostienen que la retirada de «Million Years Ago» no solo afectaría económicamente a los involucrados, sino que también representaría una pérdida cultural, dado el valor artístico que la canción aporta al público.

El tribunal, sin embargo, ha determinado que la difusión de la canción de Adele podría dañar la carrera y el patrimonio de Geraes, lo que ha llevado a ordenar la suspensión inmediata de la reproducción de la canción sin autorización, con la amenaza de una multa considerable en caso de incumplimiento. Esto incluye el mandato de retirar la canción de plataformas digitales como Spotify y YouTube, lo que podría afectar a millones de oyentes.

Toninho Geraes busca ser reconocido como coautor de la canción y reclama un porcentaje de las regalías generadas por Adele, así como una indemnización por daños morales. Geraes ha expresado su satisfacción por la decisión del juez, mostrando su determinación en continuar con la demanda, respaldado por la fuerza de su cultura y la esperanza de una resolución justa.

Por otro lado, el caso plantea interrogantes sobre los límites de la creatividad musical y la interpretación de la propiedad intelectual en un mundo donde las influencias son inevitables. La discusión sobre qué constituye plagio versus similitud melódica es crucial, especialmente en un contexto donde muchos artistas a menudo se inspiran en sonidos y estilos de otros.

Este conflicto no solo involucra a dos artistas, sino que también toca aspectos fundamentales de la justicia y la equidad en la música. Así que, ¿qué piensas sobre esta situación? ¿Crees que Geraes tiene un caso sólido, o es simplemente parte de la riqueza cultural que define la música? ¡Me encantaría conocer tu opinión!

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